Cualquiera que haya vivido un verano australiano conoce lo siguiente: las temperaturas superan los 35°C, el aire acondicionado funciona desde el amanecer hasta el anochecer y la factura trimestral de electricidad golpea tu bandeja de entrada con un shock. La mayoría de nosotros culpamos al aumento de los precios de la energía o a una vieja unidad de aire acondicionado, pero pocos se detienen a notar que las ventanas de vidrio transparente estándar están drenando silenciosamente el aire frío y dejando entrar el calor.
El calor solar viaja principalmente a través de radiación infrarroja y el vidrio transparente normal no hace casi nada para bloquearlo. En un día de mucho sol, el área justo al lado de las ventanas puede estar entre 4 y 5 grados más caliente que el resto de la habitación. El aire frío se escapa mientras el calor exterior se filtra sin parar, lo que obliga al aire acondicionado a funcionar a plena carga sólo para mantener el ritmo, y ahí es donde se va toda esa energía extra.

Si desea solucionar este problema desde la raíz, una solución que la mayoría de los blogueros locales de renovación confían es actualizar al vidrio Low-E (baja emisividad).
En pocas palabras, es vidrio recubierto con una capa metálica ultrafina y casi invisible que funciona como un filtro inteligente: deja pasar la luz visible suave y natural, mientras refleja los rayos infrarrojos que transportan calor y la dañina radiación UV lejos de su hogar.

Para los hogares australianos, la diferencia se nota en la vida cotidiana:
En primer lugar, su hogar se siente mucho menos sofocante. En el pico de calor del mediodía, no sentirás esa sensación de "estar junto a un horno" junto a la ventana. En los días de 40°C, la temperatura ambiente interior se mantiene entre 3 y 4 grados más baja que con el vidrio normal. Puedes mantener tu aire acondicionado a una cómoda temperatura de 26 °C en lugar de bajarlo a 16 °C sólo para combatir el calor.
En segundo lugar, sus facturas de energía bajan notablemente. Con menos calor entrando, su aire acondicionado no tiene que funcionar sin parar a máxima potencia. Para una casa familiar promedio, el uso de energía para refrigeración en verano puede disminuir entre un 20% y un 30%. Dado que los precios de la electricidad en Australia aumentan cada año, esos ahorros suman mucho con el tiempo. También hay un beneficio subestimado: la protección UV para sus interiores. Australia tiene uno de los niveles de radiación ultravioleta más altos del mundo, y el daño solar decolora los pisos de madera, los sofás de tela, las cortinas y el arte de las paredes sorprendentemente rápido. El vidrio de baja emisividad bloquea más del 99 % de los dañinos rayos UV y actúa como protección solar total para tus muebles, sin que tengas que cerrar las persianas y sentarte en la oscuridad.

A mucha gente le preocupa que oscurezca las habitaciones como si fueran vidrios polarizados, pero ese no es el caso. El vidrio Low-E de calidad permanece muy transparente. Solo filtra la luz solar intensa y deslumbrante, dejando sus habitaciones luminosas y aireadas sin sensación de oscuridad y encierro.
Ya sea que esté construyendo una casa nueva o reemplazando ventanas en una propiedad antigua, es una inversión a largo plazo que vale la pena, especialmente porque los veranos australianos son cada vez más largos y calurosos.
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